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Qué esperar: para niños

Expanda las siguientes secciones para conocer qué esperar antes, durante y después de la consulta de vacunación de su hijo.

Los bebés y niños necesitan vacunas para evitar que contraigan enfermedades peligrosas. Estas enfermedades pueden causar complicaciones graves especialmente en los niños más pequeños. Nuestro médico puede orientarlo para determinar qué vacunas necesita su bebé y cuándo debe recibirlas.

  • Si tiene la tarjeta de registro de vacunas de su hija, entréguesela a sus médicos para que puedan marcar las vacunas que le administran. Si ella está recibiendo sus primeras vacunas, solicite una tarjeta. Necesitará los registros de inmunización de sus hijos para inscribirlos en la escuela, la guardería, equipos deportivos y campamentos de verano o para viajar. Las vacunas de su hijo también pueden ser ingresadas en un registro electrónico o "sistema de información sobre inmunización".
  • El médico o enfermero le hará algunas preguntas acerca de su hijo. Esté preparado para responder:
    • ¿Ha tenido su bebé alguna reacción grave a una dosis anterior de la vacuna?
      Los bebés suelen tener dolor en las piernas o fiebre leve después de las vacunaciones. Pero informe al médico o enfermero si su bebé alguna vez ha tenido un efecto secundario más grave. Hay algunas reacciones poco comunes que pueden ser motivo suficiente para no darle otra dosis de una vacuna.
    • ¿Su bebé tiene alergias graves?
      Un bebé que tiene una alergia grave a una sustancia incluida en una vacuna no debe ser vacunado. (Una alergia grave es aquella que puede poner en riesgo la vida. Las alergias menos graves no son un problema). Por supuesto, no puede saber si su bebé es alérgico a todas las sustancias de todas las vacunas. Todo lo que puede hacer es informar sobre las alergias que conoce. Su médico o enfermero podrán verificarlas con las listas de ingredientes de la vacuna. No se preocupe por las alergias que no conoce. Las reacciones alérgicas graves a las vacunas son poco frecuentes (cerca de 1 en un millón) y el médico está preparado para tratarlas en caso de que ocurran. Entre las alergias que puede conocer está la alergia a los huevos, a la gelatina y a la levadura, los cuales se encuentran en ciertas vacunas, y al látex, el cual puede ser parte de la jeringa o de la tapa del vial de la vacuna.
    • ¿Su hijo tiene algún trastorno del sistema inmunitario?
      Un niño con un sistema inmunitario debilitado no debe recibir ciertas vacunas (vivas). Un sistema inmunitario debilitado puede ser causado por enfermedades como el SIDA, la leucemia o el cáncer, o por tratamientos médicos como los esteroides, la quimioterapia o la radiación. Su médico, enfermero u otro proveedor podrá responder a cualquier pregunta que tenga.
  • Lea la Declaración de información sobre la vacuna (VIS, siglas en inglés) para las vacunas que su hijo recibirá.  Estas hojas brindan una explicación tanto de los beneficios como de los riesgos de una vacuna. Hay una VIS para todas las vacunas administradas de manera sistemática en niños y muchas de ellas están disponibles en otros idiomas además del inglés.  La ley exige a los proveedores de cuidados de salud que las proporcionen.
  • Para obtener más información detallada, es posible que también desee consultar las etiquetas de aprobación de la FDA para cada vacuna.

Última modificación: abril de 2015

  • El médico o enfermero le hará preguntas como las que aparecen en la sección Antes para determinar si su hijo necesita precauciones para la vacunación.
  • Su proveedor le proporcionará una Declaración de información sobre la vacuna (VIS, siglas en inglés) para cada vacuna que su hijo reciba. Siempre consulte con su proveedor si tiene alguna pregunta o desea más información.
  • Su proveedor puede pedirle que sostenga a su hijo en una cierta manera para mantener firme el brazo o la pierna donde aplicará la inyección. Estas técnicas están diseñadas para mantenerlo inmóvil sin tener que atarlo o asustarlo.  Consulte los recursos de los CDC sobre las técnicas para tranquilizar al niño durante la vacunación.
  • Los CDC recomiendan dejar al niño en el consultorio para observación durante 15 a 20 minutos después recibir la vacuna, en el caso poco probable de que el niño presente una reacción alérgica, mareo o desmayo.
  • Si su hijo tiene un resfriado moderado o grave u otra enfermedad, es posible que se le pida posponer las vacunaciones hasta que se recupere.
  • Asegúrese de que todas las vacunas administradas queden asentadas en el registro de vacunas de su hijo.

Última modificación: abril de 2015

  • Cualquier vacuna puede causar efectos secundarios. Para la mayoría de las personas, estos efectos son leves (por ejemplo: dolor en el brazo o fiebre baja) pero los mismos desaparecen con el transcurso de unos pocos días.
  • Se puede tomar un medicamento sin aspirina para aliviar cualquier dolor o reducir la fiebre que puedan producirse tras la vacunación. Haga que su hijo beba mucho líquido. Un paño húmedo frío sobre el lugar puede ayudar a aliviar el dolor.
  • Si el niño o bebé llora durante 3 horas o más sin parar, si está sin fuerzas o somnoliento, si comienza a tener convulsiones o si usted está preocupado por cómo se ve o se siente, llame al médico de inmediato. Las reacciones graves son muy poco comunes y la atención inmediata ayudará a disminuir el riesgo.
  • Una reacción alérgica grave a una vacuna es muy poco probable, pero si ocurriera una, esté listo para actuar:
    • De aparecer una reacción alérgica, lo hará por lo general dentro de unos pocos minutos a pocas horas tras haberse vacunado.
  • Preste atención a las afecciones poco comunes, como por ejemplo: fiebre alta, debilidad o cambios de comportamiento. Las señales o reacciones alérgicas graves pueden incluir:
    • dificultad para respirar
    • voz ronca o resuellos
    • ronchas
    • palidez
    • debilidad
    • latidos rápidos del corazón
    • mareos
  • Si usted o su hijo tienen estos síntomas, llame al médico inmediatamente.
    • Esté preparado para decirle al médico cuándo se produjo la reacción, cuáles vacunas le administraron y cuándo.
  • Las vacunas, como cualquier medicamento, pueden provocar efectos secundarios. Si cree que su hijo tiene una reacción grave, primero debe acudir al médico u otro proveedor de atención médica. Luego, si desea conocer más, lea sobre los dos programas que se encuentran a continuación: VAERS y el Programa Nacional de Compensación por Lesiones Causadas por Vacunas. La mayoría de las personas nunca necesitará estos programas, pero están disponibles si los necesita.
    •  VAERS. Se refiere a Sistema de Informe de Reacciones Adversas por Vacunas. Es un sistema para informar reacciones adversas posteriores a la vacunación. Si usted o su hijo tienen una afección médica poco usual a los pocos días de haberse vacunado, usted o su proveedor deben reportarlo al VAERS, incluso si no sabe si estuvo relacionada con la vacuna. Uno de los trabajos de VAERS es recopilar estos informes y utilizar la información para ayudar a identificar reacciones adversas graves que pueden exigir más investigación. Su proveedor generalmente presentará un informe por su caso ante VAERS. No obstante, usted mismo también puede presentar un informe. Para obtener más información, consulte el sitio web de VAERS en www.vaers.hhs.gov.
    • Programa de Compensación por Lesiones Causadas por Vacunas. Si cree que usted o su hijo resultó gravemente lesionado por una vacuna, hay un programa contra todo riesgo del gobierno federal que puede darle una compensación para cuidados. Para conocer más sobre el Programa de Compensación por Lesiones Causadas por Vacunas, consulte su sitio web en www.hrsa.gov/vaccinecompensation.

Última modificación: abril de 2015