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Poliomielitis

La poliomielitis solía ser común en los Estados Unidos. Antes de la vacuna contra el polio, la enfermedad se cobraba la vida de miles de personas al año. Gracias a la vacuna contra el polio, no ha habido un caso nuevo de polio en los Estados Unidos en más de 35 años.

Vacunarse es la mejor manera de prevenir la polio.

La poliomielitis es una enfermedad muy contagiosa y se trasmite fácilmente de una persona a otra. La mayoría de las personas que contraen polio no presentan problemas graves. Sin embargo, en algunos casos, la polio puede ser muy peligrosa y generar discapacidades permanentes, e incluso la muerte.

Aunque es poco frecuente en los Estados Unidos, la polio sigue existiendo en algunos países de Asia y África. Por ello, es posible que las personas contraigan polio cuando viajan y la propaguen a las personas que no están vacunadas cuando regresan a casa.

Cuando usted y su familia se vacunan, está haciendo su parte para garantizar que la polio no vuelva a ser un problema en los Estados Unidos.

La poliomielitis es causada por un virus. La mayoría de las personas que contraen polio no presentan síntomas. Cuando las personas sí los presentan, los síntomas pueden incluir:

  • Dolor de garganta
  • Fiebre
  • Dolor estomacal
  • Dolor de cabeza
  • Dolor de estómago

A veces, la polio puede afectar al cerebro y provocar complicaciones graves y permanentes, tales como:

  • Parestesia (sentir cosquilleos y pinchazos)
  • Inflamación del tejido que rodea el cerebro y la médula espinal
  • Parálisis (no ser capaz de moverse)

La polio suele propagarse cuando alguien toca ciertos fluidos corporales o heces de una persona enferma y luego toca su propia boca. La polio se propaga cuando:

  • Alguien con polio tose o estornuda
  • Alguien con polio no se lava las manos adecuadamente luego de ir al baño y toca alimentos u otros objetos

Conozca más sobre la poliomielitis.

Todos los niños deben vacunarse contra el polio, y es posible que algunos adultos también deban hacerlo.

Bebés y niños

Todos los niños necesitan 4 dosis de la vacuna contra el polio como parte de su calendario de vacunación de rutina.

Los niños necesitan dosis a las siguientes edades:

  • 2 meses para la primera dosis
  • 4 meses para la segunda dosis
  • 6 a 18 meses para la tercera dosis
  • 4 a 6 años para la cuarta dosis

Adultos

Es posible que algunos adultos con mayor riesgo de contraer polio necesiten de 1 a 3 dosis de la vacuna contra el polio, dependiendo de si se han vacunado en el pasado. Es posible que necesite vacunarse contra el polio si usted:

  • Viaja a países donde se está propagando el polio
  • Estudia la poliomielitis en un laboratorio
  • Es un profesional de atención médica que trabaja con personas que podrían tener polio

Hable con su médico sobre cómo proteger a su familia de la poliomielitis.

Algunas personas no deben vacunarse contra la polio, o quizá deban esperar para hacerlo. Recuerde contarle a su médico antes de vacunarse si usted:

  • Ha tenido una reacción alérgica que pone en riesgo la vida a una dosis de la vacuna contra el polio o a algún ingrediente de la vacuna
  • Tiene alergias graves
  • Está enfermo

Los efectos secundarios suelen ser leves y desaparecen en unos días. El efecto secundario más común que presentan las personas es un dolor en el lugar donde se administró la vacuna.

Al igual que cualquier medicamento, hay una pequeña probabilidad de que la vacuna contra el polio pueda causar una reacción grave. Tenga en cuenta que vacunarse contra el polio es mucho más seguro que contraer la enfermedad. Conozca más sobre los efectos secundarios de las vacunas.

Las Declaraciones de información sobre la vacuna (VIS, por sus siglas en inglés) cuentan con información detallada sobre las vacunas recomendadas.

Última modificación: enero de 2018