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Culebrilla (Herpes Zoster)

Vacunas para prevenir la culebrilla

Lo básico

La única forma de reducir el riesgo de padecer culebrilla y el dolor a largo plazo que ocasiona posteriormente es vacunarse. Corre riesgo de contraer culebrilla si ha tenido varicela. La culebrilla se produce como consecuencia de la reactivación del virus de la varicela (denominado virus de la varicela zóster) en el cuerpo de una persona.

La licencia de la vacuna contra la culebrilla (Zostavax®) permite utilizarla en personas desde 60 años para prevenir la culebrilla. En general, cuanto mayor es la persona más graves son las consecuencias de la culebrilla. Debido a ello, todos los adultos de 60 años en adelante deben vacunarse contra la culebrilla.

 
CDC recomienda administrar Zostavax en las personas a partir de los 60 años para prevenir la culebrilla. Sin embargo, la vacuna está autorizada para personas desde los 50 años. Hable de la vacunación contra la culebrilla con su proveedor de atención médica según su estado de salud. No existe una edad máxima para administrarse la vacuna contra la culebrilla.
 

La vacuna contra la culebrilla está diseñada específicamente para proteger a las personas de la culebrilla y no las protegerá de otras formas de virus del herpes, como el herpes genital. El virus que causa la culebrilla no es el mismo que causa el herpes genital, una enfermedad de transmisión sexual. No se aconseja utilizar la vacuna contra la culebrilla como tratamiento de la culebrilla activa o la neuralgia posherpética (dolor luego de la desaparición de la erupción cutánea) una vez que comenzó a desarrollarse.

El riesgo de contraer culebrilla comienza a aumentar alrededor de los 50 años de edad. Cualquier persona de más de 60 años debe vacunarse contra la culebrilla, sin importar si recuerda haber contraído varicela o no. Los estudios demuestran que más del 99 por ciento de los estadounidenses a partir de los 40 años han tenido varicela, incluso si no recuerdan haberla contraído.

Es seguro estar en contacto con bebés y niños pequeños, mujeres embarazadas o personas con el sistema inmunitario debilitado luego de administrarse la vacuna contra la culebrilla. No hay registros de que una persona haya contraído varicela de alguien que se vacunó contra la culebrilla (la vacuna contiene el virus varicela zóster).

Algunas de las personas que se vacunan contra la culebrilla desarrollan una erupción cutánea similar a la provocada por la varicela en el área donde recibieron la vacuna. Como precaución, debería cubrirse la erupción cutánea hasta que desaparezca.

 
Aun si ya ha padecido culebrilla, puede vacunarse para ayudar a prevenir futuros brotes de la enfermedad. No existe un tiempo específico que deba esperar luego de padecer de culebrilla para vacunarse. Es recomendable hablar con su proveedor de atención médica para decidir cuándo vacunarse. Por lo general, la persona debería asegurarse de que la erupción cutánea provocada por la culebrilla haya desaparecido antes de vacunarse.
 
Acerca de la culebrilla

¿Qué es la culebrilla?

 

La complicación más común de la culebrilla es una afección llamada neuralgia posherpética (PHN). Las personas con PHN tienen un agudo dolor en las áreas donde padecieron la erupción cutánea provocada por la culebrilla, incluso luego de su completa desaparición.

El dolor de PHN puede ser grave y debilitante, pero por lo general desaparece en unas pocas semanas o meses en la mayoría de los pacientes. No obstante, en algunas personas la PHN puede persistir durante muchos años.

La PHN se manifiesta con poca frecuencia en personas menores de 40 años pero puede aparecer en hasta la mitad (o posiblemente más) de las personas mayores de 60 años que no recibieron tratamiento.

 

La culebrilla es provocada por el virus de la varicela zóster, el mismo virus que causa la varicela. Luego de que las personas se recuperan de la varicela, el virus permanece en el cuerpo en estado latente (inactivo). Por razones no del todo conocidas, el virus puede reactivarse años después y causar culebrilla. El virus que causa la culebrilla no es el mismo que causa el herpes genital, una enfermedad de transmisión sexual.

La culebrilla suele comenzar como una erupción cutánea dolorosa de un solo lado de la cara o el cuerpo. La erupción cutánea forma ampollas que por lo general producen costras en siete a diez días y desaparece al cabo de dos o cuatro semanas.

Antes de la aparición de la erupción cutánea, suele experimentarse dolor, picazón u hormigueo en el área donde se desarrollará. Esto puede suceder en cualquier lugar de uno a cinco días luego de la aparición de la erupción cutánea.

En la mayoría de los casos, la erupción cutánea ocurre en forma de franja alrededor del lado izquierdo o derecho del cuerpo. En otros casos, la erupción cutánea ocurre de un lado de la cara. En raras ocasiones (a menudo entre personas con el sistema inmunitario debilitado), la erupción cutánea puede extenderse y parecer varicela. La culebrilla puede afectar los ojos y provocar pérdida de visión.

Otros síntomas de la culebrilla pueden incluir:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Escalofríos
  • Dolor estomacal

La culebrilla puede ocasionar serias complicaciones que implican la salud ocular. En muy raras ocasiones, la culebrilla puede provocar neumonía, problemas auditivos, ceguera, inflamación cerebral, (encefalitis) o la muerte.

¿Quiénes pueden contraer culebrilla?

Casi una de cada tres personas en Estados Unidos contraerá culebrilla, también conocida como zóster. En este país se registran aproximadamente un millón de casos cada año. Toda persona que se haya recuperado de la varicela puede desarrollar culebrilla, y hasta los niños pueden contraerla. No obstante, el riesgo de la enfermedad aumenta con la edad.

Alrededor de la mitad de los casos de culebrilla se manifiestan en hombres y mujeres a partir de los 60 años.

Las personas con afecciones médicas que impiden que sus sistemas inmunitarios funcionen correctamente, como ciertos cánceres, tales como leucemia y linfoma, y el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), y quienes reciben medicamentos inmunosupresores, como esteroides y fármacos administrados luego del trasplante de órganos, también tienen un mayor riesgo de contraer culebrilla.

Las personas que padecen culebrilla suelen experimentar un solo episodio en toda su vida. No obstante, en muy pocos casos la persona puede tener un segundo y hasta un tercer episodio.

Tomar medidas

¿Está listo para vacunarse?

 
 
Vista microscópica de la culebrilla.
 

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